«Todo el mundo tiene el cerebro suficiente para ganar dinero en Bolsa, pero no todo el mundo tiene suficiente estómago.»
— Peter Lynch
Esa frase resume mejor que ninguna otra por qué un día decidí crear Castañar. Durante años vi cómo la inversión profesional —la que compone el ahorro durante décadas— parecía reservada a unos pocos. Yo estaba convencido de lo contrario: el cerebro para invertir bien no es privilegio de nadie; lo que escasea es el estómago para aguantar el ruido y la paciencia para pensar a largo plazo.
Sobre esa idea levanté cuatro valores.
- Quería democratizar la buena gestión y abrir la cartera del asesor a todo el mundo, de modo que lo que compro yo sea exactamente lo que compran los partícipes. Además bajé la aportación mínima a €10.
- Quería alinear mis intereses con los suyos hasta el final: todos los ahorros de mi familia y los míos están en la misma cartera que la de cada partícipe.
- Quería batir al mercado a largo plazo, componiendo durante una década en lugar de perseguir el trimestre.
- Y quería divulgar, porque la educación financiera es el primer ladrillo de cualquier jubilación tranquila, y por eso comparto lo que aprendo en el blog de nuestra web.
Esa es, al final, la visión: que cualquiera, gane lo que gane, llegue a la jubilación con los ahorros suficientes para seguir viviendo como ha elegido. No es marketing; es la razón por la que me levanto cada mañana a buscar las joyas que el mercado ignora.
Seguimos componiendo. 🌳
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Nota: este artículo refleja la filosofía del fondo y no constituye una recomendación de inversión.
Jesús Sánchez León
Asesor de Castañar Investment Fund



