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"El mercado de capitales transfiere capital del impaciente al paciente."

— Warren Buffett

Si tuviera que resumir en una frase la estrategia que mejor le funciona al inversor minorista que no quiere dedicar horas a los mercados, os diría ésta: aportad una cantidad fija cada mes a un fondo diversificado y olvidaos del precio. En inglés se conoce como dollar-cost averaging; en castellano, aportaciones periódicas.

Lo que parece pereza intelectual es, en realidad, disciplina. Y esa disciplina, sostenida durante años, suele batir al inversor "listo" que entra y sale tratando de adivinar el mercado. Aquí va el porqué; el cómo configurarlo paso a paso en MyInvestor lo cubrimos en otro post de este blog.

La idea, en aritmética seca

Cuando invertís una cantidad fija cada mes, automáticamente compráis más participaciones del fondo cuando el precio está bajo y menos cuando está alto. El resultado matemático es que vuestro precio medio de compra acaba siendo mejor que la media simple del periodo. No es magia, es aritmética: estáis ponderando más las semanas baratas que las caras.

El verdadero superpoder es psicológico

El segundo efecto, más importante todavía, es el psicológico. Si habéis decidido por adelantado que vais a aportar 200 € el día 1 de cada mes, no tenéis que decidir si "es buen momento" cuando el mercado cae un 15%. La caída se convierte en oportunidad de compra automática, no en motivo de pánico.

Os cuento un secreto sin secreto: el inversor minorista pierde dinero, casi siempre, no porque elija mal las empresas, sino porque vende cuando le tiembla el pulso y compra cuando ya todo el mundo está dentro. La aportación periódica saca al ego y al miedo de la ecuación. Eso, sostenido diez años, vale más que cualquier sistema de selección de valores.

Págate primero a ti mismo (pay yourself first)

Hay una idea muy sencilla, conocida en finanzas personales como "pay yourself first", que conviene tener clara antes de seguir: ahorrar no es lo que sobra a fin de mes, es lo primero que se aparta cuando entra el dinero. Casi todos los que dicen "no me llega para ahorrar" han probado el orden contrario —gastos primero, ahorro al final— y han descubierto, mes tras mes, que al final no queda nada.

Pay yourself first se aplica con una transferencia automática el día de la nómina, antes de pagar nada. Y la aportación periódica al fondo se programa para esa misma fecha o la siguiente. El cerebro se acostumbra a vivir con lo que queda, y resulta que se vive perfectamente bien. Las dos cosas juntas, sostenidas diez años, son la receta más aburrida y más eficaz que conocemos para componer patrimonio.

Un ejemplo a 10 años

Supongamos que aportáis 200 € al mes durante 10 años a un fondo cuya rentabilidad anualizada es del 7% (orden de magnitud histórico, no garantizado). Al cabo de la década habéis invertido 24.000 € de vuestro bolsillo y vuestro patrimonio ronda los 34.500 €. Habéis ganado más de 10.000 € sin tomar una sola decisión sobre cuándo entrar.

Si en lugar de eso hubierais guardado los 200 € mensuales en una cuenta sin remunerar, tendríais exactamente los 24.000 € que metisteis. La diferencia, 10.500 €, es el premio por no haber intentado adivinar nada. Tranquilos: el mercado os ha pagado el sueldo de no entrar y salir, que es uno de los más altos que se cobran sin trabajar.

Las dos objeciones que vais a escuchar (y respuestas honestas)

«¿No es mejor entrar de golpe cuando el mercado caiga?». Estadísticamente, los datos históricos muestran que invertir todo el capital de golpe (lump-sum) suele superar levemente al dollar-cost averaging si tenéis el dinero disponible y un horizonte largo, simplemente porque los mercados tienden a subir. Pero esa estrategia exige que ya tengáis el capital y, sobre todo, estómago para soportar una caída inmediata. Para la mayoría que estáis construyendo patrimonio mes a mes con vuestra nómina, las aportaciones periódicas son el flujo natural.

«¿Y si entro justo antes de un crash?». Si os habéis comprometido a aportar todos los meses, el crash deja de ser un problema: cada euro que entréis a partir de ese momento compra a precio rebajado. La aportación periódica convierte la volatilidad en una aliada en lugar de en un enemigo.

¿Para qué tipo de inversor encaja?

  • Personas con ingresos regulares (nómina mensual) que pueden apartar una cantidad fija.
  • Inversores con horizonte largo: mínimo 5 años, idealmente 10 o más. La década es el plazo natural del compounder.
  • Quien quiera sacarse el factor emocional de la ecuación y dejar de mirar el mercado todos los días.
  • Quien empieza con poco capital y quiere construir patrimonio progresivamente, sin esperar a que llegue el día improbable en que tenga "el dinero suficiente".

Y el cómo, en otro post

Si vuestra plataforma habitual es MyInvestor y queréis ver cómo se configuran exactamente las aportaciones periódicas (formulario, frecuencia, día de cargo, importe), tenemos un tutorial específico publicado: «Cómo automatizar tus aportaciones mensuales a Castañar IF en MyInvestor». Aquí, este post se queda en el porqué, que es donde de verdad se gana o se pierde la disciplina. Si entendéis la idea, el botón es lo de menos.

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Sobre el autor

Jesús Sánchez León es Asesor de Castañar Investment Fund, fondo value de small y micro caps global. Ingeniero aeronáutico de formación, escribe aquí sobre inversión, ahorro y finanzas personales para el inversor minorista. Más en castanarfund.com y en @jessanleon.

Aviso legal

Aviso legal: este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye recomendación de inversión, asesoramiento financiero personalizado ni recomendación de compra o suscripción de Castañar Investment Fund ni de ningún otro producto. La información sobre el fondo procede de fuentes públicas (web del fondo y folleto registrado en CNMV). Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. El valor de las inversiones puede fluctuar y no está garantizada la recuperación del capital. Consulte siempre con su asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión, y revise el folleto y el documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) del fondo.

Jesús Sánchez

Jesús Sánchez León es el asesor del Fondo Castañar Investment Fund (ISIN ES0116831027). Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid, Máster en Value Investing y Teoría del Ciclo por OMMA Business School, y Executive MBA por la Universidad de Georgetown. Cuenta con las certificaciones de Asesor Financiero EIP y Project Management Professional (PMP), y es miembro de la Junta de Asesores del Programa Ejecutivo de la George Washington University School of Business. Antes de fundar Castañar IF, trabajó más de 12 años en la industria aeroespacial en España y Estados Unidos. En paralelo, durante más de 10 años, ha gestionado tanto su propio capital como el de terceros aplicando la filosofía de value investing combinada con el análisis de ciclos económicos.

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