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"El precio es lo que pagas. El valor es lo que recibes."

— Warren Buffett

Hay un debate que se repite cada vez que alguien empieza a interesarse por los fondos de inversión: el de las comisiones. Y conviene decirlo desde el principio para no marear: la gente le da, en mi opinión, mucha más importancia a las comisiones de la que merecen.

Lo importante de un fondo no es lo que pagas; es lo que te queda al final. Y eso no lo decide la comisión: lo decide el gestor, la cartera y la filosofía de inversión. Os explico el porqué con números, repaso después qué tipos de comisión existen y termino contándoos cómo hemos planteado las de Castañar y por qué.

La cuenta que casi nadie hace

Imaginad dos fondos durante un año. El fondo A cobra una comisión total del 2% y obtiene una rentabilidad bruta del 20%. El fondo B cobra solo el 1% y obtiene un 5%. Si miráis solo la comisión, el fondo B es 'el barato' y parece la mejor opción.

Si miráis lo que de verdad importa —la rentabilidad NETA, lo que se queda en vuestro bolsillo—, el fondo A os deja con un 18% y el fondo B con un 4%. La 'comisión cara' del A os ha hecho ganar 14 puntos más que la 'comisión barata' del B. La métrica que importa no es lo que pagáis al gestor; es lo que recibís después de pagarle.

Y eso es solo un año. Compuesto a 20 años, una rentabilidad neta del 18% multiplica el patrimonio inicial por 27. Una del 4% lo multiplica por algo más de 2. No hay comisión que iguale esa diferencia, ni en un sentido ni en el otro.

Lo que de verdad determina la rentabilidad

Los tres factores que mueven la rentabilidad de un fondo no están en el folleto de comisiones. Están dentro:

  • El gestor. ¿Tiene experiencia, criterio independiente, skin in the game? ¿Ha demostrado disciplina en ciclos completos, no solo en mercados alcistas?
  • La cartera. ¿Qué empresas hay dentro, a qué precios se compraron, con qué margen de seguridad? ¿La concentración tiene sentido o es ruido?
  • La filosofía de inversión. ¿Es coherente, está aplicada con disciplina, sigue siendo la misma cuando el viento sopla en contra?

Estos tres factores son lo que diferencia al fondo que multiplica patrimonio del que apenas le saca a la inflación. Las comisiones, comparadas con esto, son una nota a pie de página.

Entonces, ¿las comisiones no importan?

Importan, pero su peso relativo es muy distinto al que la conversación pública les asigna. Los tres factores que importan más están —los tres— por encima de las comisiones. La gente que solo mira comisiones se parece a la que compra coche mirando solo el precio: a veces te llevas barato algo que se rompe en dos años, y a veces gastas un poco más en algo que dura veinte.

Dicho esto, conviene entender qué comisiones existen y cómo se estructuran. No para tomar la decisión a partir de ahí, sino para interpretar correctamente el desglose cuando comparéis dos fondos que ya os han convencido por gestor, cartera y filosofía. La comisión bien diseñada también dice mucho sobre la mentalidad del gestor.

Los cuatro tipos de comisión que pueden cobraros

Toda la información oficial está en el folleto y en el documento de datos fundamentales para el inversor (DFI). Los conceptos a entender son cuatro:

  • Comisión de gestión: lo que la gestora cobra por administrar la cartera. Porcentaje anual sobre patrimonio. Rango habitual: 0,2% (indexados) a 2,2% (activos).
  • Comisión de depositaria: lo que cobra el depositario por custodiar los activos. Habitualmente 0,05–0,15% anual. No depende del gestor.
  • Comisión de éxito (performance fee): solo en algunos fondos. Un porcentaje sobre la rentabilidad obtenida por encima de un umbral pactado, idealmente con high water mark (solo se cobra cuando el valor liquidativo supera el último máximo registrado).
  • Comisión de suscripción y reembolso: la mayoría de los fondos en España no la tienen. Cuando existe, suele aplicarse a reembolsos antes de un año concreto y, en los fondos bien diseñados, va íntegra al patrimonio del fondo, no al gestor. El objetivo es doble: proteger a los partícipes que se quedan en el fondo, de personas que entran y salen constantemente; y fomentar la inversión a largo plazo.

El TER (Total Expense Ratio) es la suma de las comisiones recurrentes anuales. Es la cifra a comparar cuando dos fondos os han convencido por gestor, cartera y filosofía y queréis afinar la comparación final.

Cómo planteamos las comisiones en Castañar IF

Las cifras concretas, públicas en castanarfund.com/fondo-castanar/ y en el folleto registrado en CNMV, son las siguientes:

  • Hasta 5 millones de patrimonio: 1,35% gestión + 0,08% depósito = 1,43% total + comisión de éxito.
  • De 5 a 10 millones: 1,30% + 0,08% = 1,38% + comisión de éxito.
  • De 10 a 20 millones: 1,25% + 0,08% = 1,33% + comisión de éxito.
  • Más de 20 millones: 1,20% + 0,08% = 1,28% + comisión de éxito.

La comisión de éxito es del 9%, pero solo se aplica sobre el exceso de rentabilidad por encima del 5%, y solo si el valor liquidativo supera el anterior máximo registrado a 31 de diciembre (high water mark). Para que veáis lo modesto que resulta en la práctica: incluso si se obtiene una rentabilidad del 13%, la comisión de éxito sale al 0,7%.

Y hay una cuarta pieza importante: el fondo tiene comisión de reembolso del 3% el primer año, que va íntegra a los partícipes, no al asesor. Cuando alguien sale precipitadamente del fondo y se cobra esa penalización, el dinero se queda dentro del fondo, beneficiando a los que mantienen la convicción a largo plazo.

Por qué hemos elegido esta estructura

Cada decisión tiene una razón concreta. Os la cuento porque, como decía al principio, una estructura de comisiones bien pensada también dice mucho sobre la mentalidad del gestor.

  • Decreciente con el tamaño del fondo. Al crecer en patrimonio, Andbank nos reduce sus tarifas. Yo me comprometo a traspasar esa rebaja a los partícipes, porque considero que no he hecho nada para merecerlas: la economía de escala no es mérito del gestor, es del propio crecimiento del fondo, que vosotros como partícipes habéis contribuido a generar.
  • Comisión de éxito con umbral del 5% y high water mark. La comisión sólo se cobra cuando el partícipe gana de verdad, no por subidas que solo recuperan caídas anteriores. Si el fondo cae un 20% un año y sube un 25% el siguiente, el gestor no cobra éxito hasta que el valor liquidativo supera el anterior máximo. Es la forma honesta de cobrar variable.
  • Reembolso 3% íntegro al fondo, no al gestor. Quiero evitar que la gente esté entrando y saliendo del fondo en el peor momento, porque ese tipo de actitudes inversoras se han demostrado ineficientes —siempre terminas yendo por detrás de las rentabilidades— y perjudican a los partícipes que invierten a largo plazo. Si alguien decide irse antes de tiempo, la penalización compensa al resto.

El resumen, vuelto al principio

Las comisiones no son lo más importante. El gestor, la cartera y la filosofía lo son. Pero cuando una estructura de comisiones está pensada con coherencia —decreciente, con high water mark, con la penalización de salida en favor del partícipe—, suele ser una pista valiosa de cómo el gestor mira la inversión y a quién considera su socio. Y eso, leído correctamente, sí ayuda a decidir.

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Sobre el autor

Jesús Sánchez León es Asesor de Castañar Investment Fund, fondo value de small y micro caps global. Ingeniero aeronáutico de formación, escribe aquí sobre inversión, ahorro y finanzas personales para el inversor minorista. Más en castanarfund.com y en @jessanleon.

Aviso legal

Aviso legal: este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye recomendación de inversión, asesoramiento financiero personalizado ni recomendación de compra o suscripción de Castañar Investment Fund ni de ningún otro producto. La información sobre el fondo procede de fuentes públicas (web del fondo y folleto registrado en CNMV). Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. El valor de las inversiones puede fluctuar y no está garantizada la recuperación del capital. Consulte siempre con su asesor financiero antes de tomar decisiones de inversión, y revise el folleto y el documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) del fondo.

Jesús Sánchez

Jesús Sánchez León es el asesor del Fondo Castañar Investment Fund (ISIN ES0116831027). Ingeniero Aeronáutico por la Universidad Politécnica de Madrid, Máster en Value Investing y Teoría del Ciclo por OMMA Business School, y Executive MBA por la Universidad de Georgetown. Cuenta con las certificaciones de Asesor Financiero EIP y Project Management Professional (PMP), y es miembro de la Junta de Asesores del Programa Ejecutivo de la George Washington University School of Business. Antes de fundar Castañar IF, trabajó más de 12 años en la industria aeroespacial en España y Estados Unidos. En paralelo, durante más de 10 años, ha gestionado tanto su propio capital como el de terceros aplicando la filosofía de value investing combinada con el análisis de ciclos económicos.

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